¿Qué personaje público podría tener este sueño?
Estoy en mi estudio de grabación. En estos momentos me encuentro bastante nervioso y muchas cosas rondan por mi mente. Mañana cojo un vuelo hacia los Países Bajos, porque dentro de muy pocos días me toca representar a todo mi país. De ahí mis nervios. Siento que en un año tan difícil para todos por culpa del virus, tengo una responsabilidad muy grande. Además, me encantaría dedicar mi actuación a mi abuela, quien falleció hace muy poco por culpa de esta maldita pandemia. Pero, a pesar de tantos pensamientos en mi mente, intento concentrarme en la letra de mi canción “Voy a quedarme”, la elegida por los espectadores para dicha representación. Intento concentrarme en mi último ensayo antes de coger ese vuelo tan esperado y que tanta ilusión me hace.
Ha llegado el día. Estoy en el escenario y es mi turno. Al otro lado de la pantalla tengo a millones de espectadores esperando que dé lo mejor de mí. He esperado mucho tiempo este momento y he soñado mucho con él. Quiero darlo todo y, empiezo a cantar. Al terminar siento que ha estado increíble mi actuación, ahora solo tenemos que esperar a los resultados. Tiempo después no me lo puedo creer. Voy segundo en la puntuación y solo queda una persona por votar. Me acaban de dar la mayor puntuación que me podían dar y me nombran como ganador. Empiezo a llorar y a correr y saltar por los sillones donde estábamos sentados yo y todo mi equipo que ha hecho posible esto. He hecho a mi país ganador de esta celebración y me siento muy orgulloso, porque a lo largo de la historia, mi país solo había ganado dos veces y mucha gente había dejado de creer en este concurso de música, ya que los resultados los relacionaban con la política de los diferentes países participantes. De repente me acuerdo de mi abuela, veo una imagen de ella en mi cabeza que me dice cuánto de orgullosa está de mí. Soy feliz, muy feliz.
Así es, soy Blas Cantó.
Comentarios
Publicar un comentario